"CONMIGO LO HICISTEIS"
(Mt 25, 40)
“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.”
MATEO 25, 36
INICIOS
La Pastoral Penitenciaria San Diego de Alcalá, comenzó a funcionar el 7 de mayo de 2008, a petición de nuestro párroco Ignacio Gramsh. Actualmente la componen 19 agentes pastorales que organizan las visitas todos los sábados, a 8 módulos del Centro Penitenciario Santiago 1.
MISION
Lamisión de nuestra pastoral es promover el compromiso cristiano con el mundo penitenciario, potenciando la coordinación de los servicios y personas que se desempeñan en esta labor. Para ello concurrimos a los centros penitenciarios, visitamos a los internos y ayudamos a su evangelización.
OBJETIVOS
Nuestros objetivos son
Evangelizar: Evangelizar y humanizar el mundo penitenciario.
Escuchar: “Escuchar, con respeto y seriedadsus desesperanzas y conflictos.
Liberar: Promover y desarrollar la pastoral penitenciaria como servicio de libertad, despertando la conciencia personal y social sobre la necesidad de la libertad para realizarse
los hombres y mujeres como personas y como hijos de Dios”.
Formar: Promover y potenciar la formación inicial y permanente de los agentes de la pastoral penitenciaria (capellanes, sacerdotes, diáconos, religiosos/as, laicos/as)”.
Uno de los objetivos más importantes de esta labor es ayudar al prójimo encarcelado a través de la palabra del Señor y la oración. Es fundamental alimentar sus corazones, a veces llenos de ira, rencor y desesperación, con una fe que los aliente a enfrentar su proceso judicial o condena.
Nuestros hermanos sufren por sus seres queridos, se sienten solos y con miedo de volver a reincidir. Esta situación se hace aún más extrema debido al sistema de encierro que ellos mantienen. Permanecen muchas horas en sus celdas, aislados, con mucho tiempo de ocio, lo que los conduce a estados depresivos y angustiosos.
Por este motivo, la ayuda que podamos brindarles resulta esencial cuando realizamos las visitas. Ellos nos esperan, se preparan para este día de encuentro con Dios....son momentos de máxima entrega, confianza y sinceridad. Aunque los espacios, el ambiente, el ruido, aplaquen nuestra voz, es la fuerza de la fe la que nos permite llegar hasta su más escondido rincón.
Nos han embargado hasta las lágrimas ver aquellos signos de arrepentimiento y constricción…hemos recibido el cariño de los internos a través de gestos, palabras y abrazos. Nos sentimos agradecidos y emocionados cuando ellos realizan una oración y piden por nosotros, nuestras familias, nuestra salud y nuestras vidas.
Cuando uno ha decidido responder a Jesús, seguir el camino que nos está señalando, debemos hacerlo con el mayor respeto y esfuerzo… Es fundamental enfrentarlo con dedicación. A veces la rutina del trabajo, los problemas personales, de salud, o la falta de motivación ingieren en nuestra actitud, sin embargo, es en esos momentos en los que debemos ayudarnos y continuar lo que el Señor nos encargó…